¿Me acompañas? Voy a dar una vuelta al mundo. Aún tengo un
par de horas antes de cenar. Comenzaremos en la librería de enfrente.
Diez minutos. Tengo claro qué libro me quiero comprar. No importa si
hay que quedarse cinco minutos más mientras tú buscas el tuyo, así aprovecho y
me pierdo entre los estantes. Más tarde iremos al banco del bulevar. ¿Media
hora te parece bien? Veremos cómo pasean, o corren, que hoy no llueve y es la
hora del running. Guardaremos nuestros zapatos de alguna rueda despistada de
triciclo con niño. Y seguro que alguien se sienta a nuestro lado a charlar un
rato. Luego, saludaremos al chaval negro de la puerta del supermercado y pasaré
a comprar un litro de leche; para mañana desayunar. Si no te apetece entrar
paso yo y me esperas fuera. Como quieras. La cerveza la tomaremos en el bar de
la esquina, es en el que mejores tapas ponen. El camino de regreso, depende. O
por el parque o por la avenida, según el tiempo que nos quede. Y de vuelta. Si
te quieres quedar a cenar no hay problema, hoy tengo el frigorífico lleno.
Solo se escriben libros para, más allá del propio aliento, comunicarse con otros seres humanos, y así defenderse de la otra cara implacable de la vida: la fugacidad y el olvido. Stefan Zweig. MENDEL, EL DE LOS LIBROS.
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Dos horas muy bien aprovechadas ;) aunque yo tardaría mucho más perdida entre estantes de la librería o charlando con el chaval del super.
ResponderEliminarVale :) del postre me encargo yo: ¿de chocolate o de menta? ;)
Me gusta tu barrio-mundo.
Besotes, LuisMi. :))
Uys, yo aunque tenga claro qué libro me voy a comprar siempre hecho más de cinco minutos en la librería... A veces me tienen que sacar, lo confieso. Pero como vaya sola... Que cierra la librería y sigo dentro. Así que si el paseo puede ser más largo, mejor. Y por cenar no te preocupes. Mis cenas suelen ser ligeritas, que luego me encuentro muy pesada para irme a dormir.
ResponderEliminarBesotes!!!
Me pinta el itinerario...me quedo a cenar...a charlar de tantas cosas que tengo en la mente...y que no se van porque si
ResponderEliminarAunque paso de la cerveza...me gustaría un rosado
Un beso
El tiempo puede dar para mucho si se distribuye y admistra bien, desde luego tú lo has hecho divinamente en este breve pero intenso, activo y ocuupado relato. Me encanta el itinerario, me da a mí que vamos a ser muchos los que vayamos contigo a dar esa vuelta al mundo y no sé yo si tu nevera estará tan llena... jajajajajjaa
ResponderEliminarBesos!
Uf, demasiado duro para mí. Una vuelta al mundo me resulta demasiado. ¿Puedo esperaros en el país ese de la esquina, en la frontera de las tapas?
ResponderEliminarAbrazos, siempre
Pues yo, como llego tarde, me voy directamente a cenar. ¿Vale?.
ResponderEliminarUn abrazo.
El frigorífico lleno y encantado de que me acompañéis al paseo y la cena... y lo del tiempo en la librería se puede arreglar, no hay problema.
ResponderEliminarUn blog, unas palabras y tantos amigos dispuestos a compartir un mundo... merece la pena, sí...
Voy poniendo la mesa, cuantos más comensales, mejor, tampoco hay problema de sitio...
¡Besazos!
Hola, creo que no llego ni para la cena ya, jajaja. Pero sí que has repartido bien el tiempo ,cuantas cosas!!
ResponderEliminarUn saludo
Rosa
Este es el mundo que realmente vale la pena. Y lo tenemos al alcance de la mano. Muás.
ResponderEliminarUn paseo agradable, lleno de paz, descansado y con un final que como me dejes abrir el frigo lo acabo.
ResponderEliminarMuy relajante el pase.
Abrazos Luis