De
nuevo aquí. Lo oigo. Han pasado once meses. Otra vez los villancicos, las
risas, los llantos, la fiesta. La felicidad por decreto; aunque este año, por
lo que les he oído, va a ser más complicado cumplirlo. Pedrito (qué ganas tengo
de que, por fin, le llamen Pedro) no parará de dar vueltas alrededor del belén,
colocará aquí y allá. Bueno, mejor dicho, nos descolocará…
Sí,
oigo cómo gira el pomo de la puerta.
Y
el árbol apagará y encenderá sus luces; ahora serán de esas… ¿cómo se llaman?
De led, creo… Y le rodearán menos paquetes la noche de Reyes. Acaba de abrirla.
Ya, ni Dios me salva; por más que intente esconderme debajo de todas ellas. Sus
pasos se acercan. Espero que, por lo menos, hoy me toque más cerca del portal.
Ya
está aquí; ha abierto la puerta del armario. Disfrutaré de mis últimos
instantes de oscuridad antes de que levante la tapa. Qué bien se está en este
rinconcito de la caja de zapatos, acurrucado entre los papelillos de paja. ¡La
luz! Cerraré los ojos… En fin, todo sea por realizar una buena labor en estas
fechas.
¡Hola,
Pedrito!
Este mes me he dejado llevar por el espíritu navideño de la propuesta de Esta noche te cuento...
Hola Luis hacía tiempo que no te visitaba y me es grato verte en plena forma aa imaginación en este embolo de relato en el que me he sentido dentro de la caja.
ResponderEliminarAbrazos
Mientras a Pedrito no se le ocurra poner sus pequeñas figuras de Doraemon también en el portal, como hace mi pequeñaja. Y eso era al principio, ya la familia ha aumentado y caminito del portal también están Asterix, Obelix y Cleopatra...
ResponderEliminarQue me gusta cuando nos aportas otros puntos de vista de situaciones tan sencillas, tan cotidianas...
Besotes!!!
Ya sabes que yo no soy de fechas, ni de navidades "por decreto", ni de árboles, ni de belenes. Pero sí soy de esos Pedritos que se ilusionan con la espera emocionante ante el mágico momento de abrir la puerta, o las puertas, que nos conducen hacia camino repletitos de momentos inolvidables. Muás.
ResponderEliminarUna manera muy singular y genial de felicitarnos las fiestas.
ResponderEliminarUn abrazo.!!!!
Los Pedritos del mundo montando un belén o mirando con asombro las luces que se encienden y se apagan y abriendo nerviosos los regalos son los que justifican estas fechas.
ResponderEliminarBesos
Una sorpresa para Pedrito y para nosotros al abrir esa caja!!! :) Estoy con Jara, casi que son los Pedritos los que hacen estas fechas algo mejor.
ResponderEliminarBesos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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ResponderEliminar¡Desisto! Por más que intento contestar individualmente, blogger no se deja... Creo que el espíritu navideño oficial está haciendo de las suyas y se ha enfadado conmigo... en fin.
ResponderEliminarMuchas gracias por vuestros comentarios, porque siempre forman parte de mis relatos.
¡Os quiero!
Sin decreto, de corazón ...¡¡Muy Feliz Navidad, Luis Miguel!!
ResponderEliminarEsa insistencia innata, esa inocencia vibrante, esa ilusión que conmueve...Como siempre una interpretación original y plena de Fantasía...
ResponderEliminarAbrazos.
¡Ojala al cumplir años y convertirse en Pedro todos los Pedritos pudieran conservar esta facultad de asombro y facilidad para hacer aparecer entre las tradicionales figuritas a todos los "olvidados" !
ResponderEliminarEn mi casa, hace años, el belén estaba repleto de peluches, pitufos, muñequitos de plastilina, bichos prehistóricos, etc...etc... gracias al arte de mis peques. ;)
Ahora, me traen los "bichitos" variados de carne y huesos :DD Y yo, encantada. :))
Besotes grandes todos los días del año, amigo LuísMi
Este año he tenido menos tiempo para felicitaros a gusto a los que me importáis y recordar momento sy logros y segundas ediciones. Pero no por eso me he olvidado y para evitar llegar tarde a la próxima sólo puedo hacer una cosa.
ResponderEliminarFeliz Año
Besos