Os voy a presentar el ByMe, donde vengo
algunas noches a tomar la última copa. Unas veces ron, otras un Gin Tonic,
otras coñac con chocolate. Whisky no, nunca, no me gusta. Y, a veces, si ando
mal del estómago, una manzanilla con un chorrito de anís. Es un pub acogedor,
con su máquina registradora de las de antes, de las de manivela. Y con sus dos
entrañables camareros, Byron y Mery. Aquí, en mi rincón favorito, contemplo el revés
de las biseladas letras góticas y en semicírculo que adornan el cristal opaco
que separa la última fila de mesas del local con la calle. Hoy está casi helando
fuera; son los primeros fríos del otoño que quiere ser invierno, como cuando
teníamos diecisiete años y suspirábamos por tener ya los dieciocho.
Sobre la mesa, el periódico me lanza sus
últimas noticias. Él no sabe que ya lo he leído en internet, pero yo no quiero que
se entere y le hago entender que todo es nuevo para mí. No parece que los sucesos
de ayer sean los mismos entre sus páginas de tinta que sobre la fría y
brillante pantalla del ordenador. Hasta los artículos se dejan leer más
despacio, extrayendo reflexiones que antes no parecían existir.
¿Me acompañáis? Siempre dejo unas sillas vacías a mi
alrededor, por si queréis ocuparlas. ¿Charlamos un rato? Os puedo invitar a una
copa, o a lo que queráis. No os preocupéis, que me hacen buen precio… Ya os he
dicho que Byron y Mery son muy majos.
Esta noche quiero hablar con vosotros
de una persona a la que la historia no ha sabido colocar en el lugar que
merece. La historia la narramos nosotros y, en muchas ocasiones, no gritamos lo
suficiente para que nos oigan lo más lejos posible. Amós Acero fue el primer
alcalde de Vallecas elegido democráticamente, tras la proclamación de la II República
el 14 de abril de 1931. Hoy, el escritor y poeta Cástor Bóveda, me ha
obsequiado con su libro AMÓS ACERO, UNA VIDA POR VALLECAS. Tengo que
agradecerle que, con este libro, ha hecho de altavoz de esas palabras que la
historia me había contado en voz muy, muy baja. Como vallecano que soy he oído
hablar de Amós, pero hoy, al ojear el libro de Cástor, me he dado cuenta de que
aún apenas sé nada de una vida que debe tomarse como ejemplo.
De origen humilde,
y desde su profesión de maestro y su cargo de Alcalde, Amós luchó por su gente hasta
que el final de la guerra y los vencedores cometieron con él la mayor de las
aberraciones posibles: fue fusilado, “legalmente fusilado”. Me quedan muchas páginas de su vida por leer, por
aprender; he comenzado por su final, por su última lección magistral, por la
contraportada del libro de Cástor y los primeros párrafos de la carta que Amós
escribió a su familia pocas horas antes de que lo asesinaran.
En estos tiempos en que muchos de los
políticos, los que más se dejan ver, hacen todo lo posible por desprestigiar
ese oficio tan noble y necesario, no vendría mal que se empapasen del lado
humano de personas como Amós. Y, por supuesto, de su carrera política. Os
recomiendo que os leáis la carta completa en la web de Cástor Bóveda.
Si queréis compartir conmigo, con este
vallecano, la mesita de mi rincón del ByMe, aquí os espero.
¡Byron! Por favor, atiende a mis
amigos.
Byron, por favor, un Baileys con hielo para esta vallekana. Gracias. Muás, hermano.
ResponderEliminarNo sé si te convendrá el hielo a estas horas, hermana, que hay que cuidarse...
EliminarMuás.
Me ha encantado entrar en el ByMe y conocer un poco de la vida de tan distinguido caballero. Descanse en paz y sea feliz donde quiera que esté.
ResponderEliminarUn abrazo!
No tengo duda de que, por lo menos, pudo descansar muy tranquilo con su conciencia. Aunque es muy triste e injusta su historia.
Eliminar¡Un besazo, Mela!
Antes de tomarme un wiskhy (Por llevar la contraria) te diré que me ha encantado la historia de este Gran Político, AMÓS ACERO...
ResponderEliminar¡¡¡Ojalá que se tomara ejemplo de conductas como las de este gran caballero!!!
Un abrazo.
Ya te lo está preparando Byron, Pedro.
EliminarSí, es un ejemplo a seguir. Y espero leerme el libro pronto para saber más de su vida.
Yo siempre prefiero ser positivo, aunque la realidad hace todo lo posible para que no lo sea.
¡Un abrazo, amigo!
Un ron con limón por favor. Y muchísimas gracias por contarnos la vida de este gran político. Porque este hombre sí que era un político. La mayoría de los que nos encontramos hoy no sé lo que son...
ResponderEliminarBesotes!!!
¿Con más ron que limón? Por pasar el trago, ¿verdad? Como digo en la entrada, ha sido ponerme a leer por encima el libro y, sobre todo, leer la carta, y se me ha puesto un nudo en la garganta entre la emoción y la rabia...
EliminarEs una lástima que tuviese que pasar a la historia por estos hechos.
¡Un besazo, Margari!
Te he imaginado hecho un Byron, lo he visto clarísimo, eso es estilo.
ResponderEliminarTremenda historia la de este caballero, gracias por compartirla con nosotros.
Besos.
Aglaia, Byron se pone a tu disposición. Pídele lo que quieras...
EliminarY sí, la historia de Amós es tremenda y estoy deseando conocerla más en profundidad.
¡Un besazo!
¿Me puedo pedir un "belmonte"?... aunque, no sé... ya me tomé uno ayer y me quitó el sueño. Bueno... una infu de cítricos con miel para luchar contra el resfriado. ¿Sí?
ResponderEliminarTremendo final para una vida ejemplar... y como bien dices "algunos" deberían fijarse en estos valores que parece ya no están de moda... pero no lo harán, desgraciadamente.
Un rincón agradable tu ByMe. :)
Abrazotes.
¡Marchando unos cítricos curativos para Fram!
EliminarAhora te los trae Byron.
Ojalá pudiésemos pedir otras cosas a Byron y Mery y que nos las trajesen al momento. Por ejemplo, que Amós nunca hubiese conocido su historia. Por ejemplo que se trague la tierra a todos los sinvergüenzas que nos manosean a su antojo.
Mientras lo logramos, nos veremos por aquí cuando quieras.
Espero que te mejores con los cítricos de Byron.
¡Besazos!
Yo sólo quiero sentarme a escuchar, a aprender, a sentir la misma rabia. Gracias por la invitación que acepto encantada y tal vez me caería bien un café con leche bien calentito para que, el frío terrible de la historia, no me hiele el alma. Gracias Román y, lo repito, eres una gran persona que se adivina por tu magnífica forma de escribir. Besicos.
ResponderEliminarEl café lo está sirviendo Mery. ¿No te llega su aroma? A mí me llegan tus palabras y se me pone la piel de gallina... Aquí, en mi rinconcito, todos los que llegáis tenéis mucho que decir y soy yo el que tengo que aprender de vosotros. Y te puedo decir que desde que paso por tu blog, desde que lo conocí, he aprendido, o más bien me he reafirmado en algo fundamental: que sin amor no seríamos nada. Lo primero que me llamó la atención de la historia de Amós Acero es eso, que unas pocas horas antes de morir lo regaló a todos los suyos, solo pensaba en eso.
EliminarGracias por pasarte un ratito a mi rincón, trimbolera.
¡Besazos!
Me han "retirado" de mi honesta afición al Gin-tonic pero con tal de hablar de este increible personaje y en ese, que describes, tan agradable lugar, creo que me apañaré con cualquier sucedáneo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pablo, hoy en día hasta se puede tomar ginebra sin alcohol, así que... ¡marchando!
EliminarSí, increíble personaje y más en estos tiempos.
¡Un abrazo, amigo!
Byron, un café irlandes, por favor...
ResponderEliminarHace falta algo fuerte para deshacer el nudo que también a mí me ha causado leer su última carta. Pasaré por la página de Cástor Bóveda para leerla completa y saber algo más de este hombre ejemplar.
Besos
Ya está aquí tu irlandés, Jara. Cargadito.
EliminarPásate a leerla y cuando quieras te presto el libro. Se debería enseñar en todas las escuelas de Vallecas, es una historia de la que hay mucho que aprender.
¡Un besazo!
Te tomo la palabra en cuanto al préstamo, me apetece mucho leerlo.
EliminarBesos
Jara, a tu entera disposición. En cuanto lo lea, claro...
EliminarHe estado en el ByMe por unos momentos!! con vallecano incluido e ilustre ejemplo de vida, qué injustos somos, como humanos, a veces.
ResponderEliminarUn gin-tonic por favor.
Besos
Pues claro que sí, "malagueña-granaína"; hemos estado un rato juntos compartiendo la ginebra y la memoria de un vallecano de adopción con una vida truncada infinitamente más rica que la mayoría de los sinvergüenza que se hacen llamar políticos hoy en día. Marilú, es que ahora mismo estoy un poco más indignado, si cabe, con lo último del rey de los sinvergüenzas, lo de las pensiones. Sabrás perdonarme por el cabreo.
EliminarY te prometo que en la próxima copa que nos tomemos aquí le daremos marchita al alcohol.
¡Besazos!
Hecho ves pidiendome un te, y si no tienen, una grappa.
ResponderEliminarLa carta.... que decirte, que me da una envidia si lo comparo con los alcaldes que hoy tenemos por estos lares.
Besos a la familia.
¡Té calentito! Déjalo reposar un poquito, no te vayas a quemar... ¡Qué bien verte por aquí, Lupi! Ya sabes, cuando quieras vuelves y, si quieres, cambiamos a grappa.
EliminarY qué te voy a decir de los alcaldes. En mi caso me ha tocado alcaldesa y mira la que están liando con lo del Madrid Arena... ¡Huy! Iba a decir una burrada. Aunque nada es burrada hablando de esta gente.
No perderemos la esperanza de que un día cambie todo esto y tengamos gente parecida a nuestro alcalde vallecano.
¡Un besazo gordo!
Sin palabras querido amigo.
ResponderEliminarVoy a expresarte mi sentimiento hoy, y para eso he de estar sentada y muy bebida.
Ayer, fué ayer, el miedo a las personas cultas es la mayor arma que tiene un ser humano y se les quitaba de en meio con un fusilamiento.
Hoy, es hoy siglo XXI, las personas igualmente con conocimientos y con amplitud de replica hacia lo que otros no comparten, sigue dando el mismo miedo.
Hoy, hace nada, menos de un año, a todas estas personas, cultas, con conocimiento, reveldes, no conformistas, nos llevan igualmente al paredón escudandose en las urnas, y nos fusilan economicamente, hasta el punto de que te suicidas tu mismo y les quitas el trabajo y las explicaciones.
Querido amigo NO HA CAMBIADO NADA EN ABSOLUTO
Encarnación Alcalde Brotons
¡Encarna! Qué razón tienes. No te voy a poner ni una coma a lo que has dicho, lo suscribo por completo. Y bebe todo lo que quieras del ByMe, porque yo sé que no estás muy bebida, estás ¡muy harta!, como todos.
EliminarEspero que en próximos encuentros en este rinconcito podamos echar una risas en vez de la bilis...
¡Besazos!
¡Ahora lo entiendo todo!. ¿Vas todas las noches? Pobre hígado..Te recomiendo que cuando escribas a los amigos lo hagas por la mañana, que estarás más fresco :)
ResponderEliminarMaría, por fortuna no vengo todas las noches. Bueno, sí, por fortuna y por mi hígado... Aunque la cosa está como para beber litros y litros.
EliminarY lo de la mañana no va a poder ser, de momento. Está el asunto como para dejar el trabajo que te da de comer. ¿Verdad?
¡Un besazo!
Noble persona , maestro y Alcalde de Vallecas , AMOS ACERO PEREZ . Y nobles quienes lo recuerdan a pleno grito - besos-
ResponderEliminarY para mi , un cubata , con coca-cola-
Sí, noble, no le llegamos ni a los zapatos. Y estoy seguro de que cuando conozca toda su vida se ennoblecerá aún más.
Eliminar¡Gracias, Rosa, por pasar por mi rincón a tomar tu cubata!
Vuelve cuando quieras.
¡Besazos!
Muy buen artículo amigo Román! Estas historias calan muy dentro de mi alma y mi corazón... En mi vida tengo una persona que la historia no la ha puesto en el lugar que le correspode... por eso me cala tanto...
ResponderEliminarAh! el whisky southern comfort con 7up está muy bueno... yo más de dos no me tomo y exporádicamente ehh jeje...
Un abrazo! Nos leemos ;)
Amigo, qué injusta es la vida y la historia con mucha gente de bien. Y luego tenemos a tantos que han sido reconocidos sin merecerlo.
EliminarGracias por venir a tomar un "whiskyto" por mi rincón.
¡Un abrazo, Fran!
Me ha parecido una entrada muy interesante, investigaré
ResponderEliminarBesos
Yo tengo que volver a hablar con Cástor, en cuanto me lea el libro. Es una historia que apenas se conoce. Es en mi barrio y yo creo que Amós Acero le suena a la mayoría por un pequeño parque que lleva su nombre.
Eliminar¡Oye, mientrasleo, que no has pedido nada!
Bueno, la próxima serán dos copas...
¡Un besazo!
Una historia muy interesante de la que sin duda me informaré. Como madrileña natural de Villaverde, casi prima hermana de Vallecas :)es una historia que siento cercana.Siento que voy a llorar con la carta ya que sin leerla entera, ya tenía un nudo en la garganta.
ResponderEliminarBueno y después de este momento, ¿que tal un mojito para la colega? ;)
Un abrazo.
Por cierto no me he presentado, soy Julia Zapata Rodrigo. :))
ResponderEliminar¡Hola, Julia! Encantado de recibirte por mi rincón recién abierto. Villaverde siempre será bien recibido aquí.
EliminarSí, se pone un nudo en la garganta, pero a la vez uno siente que hay mucha gente con un corazón tan grande que nos hace compensar, en cierta forma, a los otros que llevan dentro del pecho dólares (en este caso euros) nada más.
Y con el mojito de Byron se pasa mejor el trago, ¿a que sí?
¡Un besazo y vuelve cuando quieras!