Érase
una vez veinticuatro historias de papel…
…Así
podría comenzar este cuento si fuese inventado; pero no lo es. Y seguiría…
…que
esperaban, y esperaban, y esperaban, la llegada del Amanecer de aquel día, del día del Reencuentro, de su fiesta, del baile con el que soñaban hace mucho, mucho, en los principios
de El Tiempo…
…Nunca he creído en los fantasmas, ni en
los cuentos de hadas, pero cuando observo el movimiento de La sombra de las horas, siempre al lento y despreocupado compás de
las manillas del reloj, los veo por todas partes, las veo por todas partes; y
es cuando pienso en De cómo perdí el
presente y si alguna vez llegaré al Punto
final. Y es cuando creo en este cuento…
…por
Las cartas que habían recibido el
día anterior, una para cada una, veinticuatro cartas, sabían del lugar exacto
adonde tenían que acudir: al término del sinuoso camino que iluminaba, en su
final, El castaño milenario. Todos lo conocían, allí estaba, majestuoso, a
pesar de los años, 5084 contaban,
que lo contemplaban. Y, al tropezar con la última piedra del camino, El muro. El muro que resguardaba el
palacio, un edificio de nata y fresa, regio, desafiante por sus dimensiones y
cálido por sus formas…
…Nuestra película, perdón, nuestro
cuento, y lo digo así porque ya es mío y de todos vosotros, me recuerda a las
noches que Mi padre me susurraba al
oído historias que él me decía leía En
el limbo de la Libertad, porque,
en los días que vivió, no la podía encontrar de otra manera…
…se
decidieron a atravesar El puente que,
salvando el oscuro foso protector del edificio, les dirigió a la grandiosa
puerta de metal y maderas nobles. Permanecieron unos instantes, quietas, hipnotizados
sus ojos ante ella. La puerta se abrió y fueron recibidas por un grácil Arlequín de cuidadas maneras y vestimenta
de vivos colores que, con una sutil reverencia, les ofreció el inmenso salón
que, presidido por una interminable escalera tapizada de púrpura, se presentaba
ante ellas. Miraron a uno y otro lado, absortas, el decadente lugar. En la
pared de su izquierda, un hermoso cuadro, de marco desvencijado, lo ocupaba
todo. En su parte inferior, se podía advertir la siguiente leyenda: Fotografía de mujer con los pies desnudos. En la de la derecha, nada, desnuda, el gris
ajado de una pasada pintura; y letras, palabras, una frase apenas legible: La inapreciable ausencia de Liberto.
Emergiendo del techo, la lámpara, la araña negra de múltiples brazos que apenas
dejaban ver la techumbre; finos, mezclados el óxido y el azabache. En cada una de
las puntas de sus infinitos miembros, la cera de una vela ya consumida, sin luz.
Salvo en una. De aquella desolada punta colgaba una Muñeca rota, una muñeca que enseñaba su cara, su preciosa cara de
porcelana atravesada por una lágrima, solo una…
…Lo
que os estoy contando lo hago desde mi rincón favorito de este local, ByMe PUB, al que me acerco cada vez que
puedo. La pantalla de 42 pulgadas del otro extremo de la sala proyecta imágenes
del reciente Samhain. La miro de vez en cuando. Y continúo…
…Una
historia, la más pequeña, se separó de las otras y se dirigió hacia la mesita de
tres patas que descansaba sobre la pared, debajo del cuadro. Recogió un libro
que reposaba sobre ella. Diario de un
hombre mortal. Leyó el título de la portada y, sin que nadie la viese, lo
guardo entre sus ropas, volviendo al lado de sus hermanas.
De
repente, los ventanales de la estancia se abrieron de par en par dejando que el
sol iluminase todos los rincones. Sonaron las fanfarrias y, en lo alto de la
escalera, surgió la figura alada de Cupido.
En su mano izquierda sostenía un dorado y brillante arco. Su mano derecha asía
una flecha de punta de oro. Levantó los brazos hacia el cielo y toda la sala recuperó su olvidado esplendor.
Nuestras
historias vieron, aún sin reponerse del todo de lo sucedido, cómo, a sus pies, veinticuatro zapatitos plateados reclamaban su atención. Y cómo, en lo alto de la,
ahora, deslumbrante sala, repleta de príncipes y princesas bailando al son de
una evocadora música, apareció un reloj. Un reloj desposeído de horas…
…Esto
era, y es, un cuento. Y los cuentos siempre, siempre, tienen final feliz. Y
este con más razón. Se me hace tarde, voy a ver si me cobra Byron. Que tengo
que ir a preparar las maletas para Torremolinos. Os lo tenía que haber dicho al
principio, lo sé, pero como no ha sido así, lo hago ahora: ¿cómo se llama el
cuento? Índice.
¡Ah!
¡Se me olvidaba!...
…Y
colorín, colorado, este cuento no se
ha acabado…
…¡Nos
vimos en Torremolinos! ¡Gracias a todos por acompañarme!
¡qué bonita presentación! Román, ¡quiero leerlos YA!
ResponderEliminar¡qué te vaya todo estupendamente en Torremolinos!
Un beso
¡OOOOo0o0o0o0o0ohhhh! Pues si esto es la invitación... ¡cómo será la PRESENTACIÓN! Me voy corriendo a encargar mi gargantilla y mis pendientes de 116 quilates... y mi tocado de Coco Chanel. Y mis zapatitos de cristal. Muássss.
ResponderEliminarAis!! (suspiro de niña tras el cuento) :) tengo el traje en la modista para los últimos retoques y los zapatitos plateados, menos mal que este cuento no se ha acabado!!
EliminarBesillos
¡¡Marilú, que no se te olviden las joyas de 116 quilates. Acuérdate de que el protocolo obliga a ello!!
EliminarUna invitación rutilante, prólogo del gran éxito que va a tener tu Presentación en ese Lugar que es todo uno: Torremolinos, Marbella, Benalmádena, Fuengirola, Mijas...Málaga. Tu Libro va a lucir como el Sol de esta maravillosa Tierra...y para celebrarlo, un espeto con manzanilla a la orilla del Mar y de la arena negrita.
ResponderEliminarUn abrazo.
Original presentación e invitación, ya me gustaría a mi poder ir a Torremolinos. Suerte y un abrazo.
ResponderEliminarMe han dicho que de forma subliminal (al norte), se consigue muchas veces (al norte) mas éxito (al norte).
ResponderEliminar¿Tú qué opinas (al norte)?
Suerte, ya nos contarás
Besos
A mí no me importaría nada, nada ir (al norte) a otra presentación, que la maleta ya la tengo educada (al norte) y Kafeto da brincos de alegría. Firmado: una espontánea.
EliminarQué maravillosa invitación, la mejo que he leído en mi vida. Me encantaría estar por allí, pero me resulta imposible; sin embargo, estoy segura de que mis buenos deseos podrán cruzar el charco.
ResponderEliminarUn abrazo.
Solamente por el hecho de ir acompañado y acompañando a "La Sombra de las Horas" ya te tienes que sentir feliz en la aventura de las letras, la mejor de las magias. Que tengas mucha suerte, pero, como te he dicho otras veces, la suerte es haber escrito el libro con trabajo e ilusión. Orgullosa estoy de tenerlo !!!
ResponderEliminarHe llegado aquí guiada por tu hermana Koncha que es un encanto.
ResponderEliminar¡Y me ha gustado mucho conocerte! He visto tu vídeo, te deseo mucha suerte en Torremolinos. Me pilla lejos, no voy a poder ir. Pero, por supuesto, procuraré hacerme con tu libro de relatos.
Un abrazo.
Preciosa invitación! Como dice tu hermana, si esto ya es la invitación, cómo va a ser la presentación! Y lo que más me gusta es que este cuento no se haya acabado. Que aún tiene muchas páginas que llenar.
ResponderEliminarBesotes!!! Y muchísima suerte!!!
¡Quiero ir!
ResponderEliminarLástima que esté tan lejos, porque con este cuento que has escrito para presentarla, dan ganas de no perdérsela. La pena es que Torremolinos me pilla lejos :(
Suerte, éxito, felicidad y todas las cosas buenas que se te ocurran.
Besos
Un cuento-invitación precioso que espero que solo sea un anticipo de la magia de la presentación.
ResponderEliminarEstoy segura de que este nuevo capítulo será tan positivo y exitoso como los anteriores. Espero que todos lo disfrutéis muchísimo y vuelvas con la maleta vacía de libros y llena de emociones.
Muchos besos.
Fantástica invitación como lo es tu libro. De nuevo suerte por esas tierras, y que sigan y sigan la presentaciones por todos los rincones de España.
ResponderEliminarSiento no poder estar esta vez.
Un abrazo.
¡Felicitaciones por el libro y por lo que acabo de leer auguro un gran éxito. Si fuera posible ..., si la distancia no se impusiera, allí estaría, disfrutando y prolongando aplausos. Saludos cordiales de la Sociedad Argentina de Escritores Filial Villa María- Córdoba.
ResponderEliminarPreciosa invitación!!! Ojalá Torremolinos cayese un poco más al norte...
ResponderEliminarBesos y mis mejores deseos!!
Por supuesto que este cuento no ha acabado, solo acaba de empezar no hay más que ver las ganas y la ilusión que le pones y como dice el refrán: "El que la sigue la consigue" Un beso muy grande para ti y todos tus compañeros.
ResponderEliminarTenemos casi hecha la maleta. Y han entrado todos vuestros comentarios... ¡Me los llevo!
ResponderEliminar¡Muchas, muchas, muchas gracias por estar ahí!
¡Millones de besos y abrazos!
Y yo te digo "Muchas, muchas gracias por el libro que me acaba de llegar" (¡¡qué rapidez!!) Bueno... me puse tan pesada jajaja
ResponderEliminarY ahora, ya tomado el café, bien instalada en mi sillón... ¿adivinas lo que voy a hacer? :) Pues sí... sumergirme en estas páginas que voy a descubrir poco a poco, saboreándolas como se hace con el helado de chocolate con menta ;)
Lo miro y... esta portada ¿qué te voy a decir?...
Lo abro y... empieza por tu dedicatoria tan cariñosa. Muchas gracias de nuevo.
Paso la página y... leo una frase que comparto plenamente.
Y...
Y ya os dejo: el libro me llama.
"La radio comienza a contarme cómo está la mañana..."
Y.... (ya no estoy para nadie: estoy leyendo)