Hace tiempo que caí en esta
tierra, pero he de deciros que cada día la reconozco menos. Lo mismo dentro
de no mucho cambio el título de mi diario por otro, no se... Diario
de un vallekano en Marte… no sé… ya veremos…
Mientras camine por aquí, he pensado en escribir mi diario. Y lo voy a comenzar con una historia que es muy conocida allí, en mi planeta:
Mientras camine por aquí, he pensado en escribir mi diario. Y lo voy a comenzar con una historia que es muy conocida allí, en mi planeta:
Hay otros mundos
El marciano irguió la espalda y acercó
sus párpados despacio, hasta sentir el frío metal del visor sobre ellos. Ajustó
el enfoque, y vio con nitidez el planeta. Lo acercó. Hoy era un día perfecto para la
observación, ni una nube ocupaba su atmósfera. Fue cuando descubrió a aquel
extramarciano asomado al ventanal. Vestido de blanco, las faldas tapaban sus
tobillos. Un extraño tocado, también blanco, inmaculado, cubría su coronilla.
Se dirigía a una multitud de seres como él, que llenaban la inmensa plaza. Los
cánticos le llegaban a través de sus auriculares supraestelares. Buscó con el
telescopio un lugar distante de aquel. Un grupo enorme de extramarcianos
vociferaba sobre los graderíos de un estadio. En el centro, un terrestre
vestido de uniforme les arengaba mientras ellos movían al viento banderas de
colores idénticos. Cerró los ojos y recordó los meses de duro trabajo. De
observación diaria. Conocía hasta el último rincón. Todos los habitantes de
aquel planeta habían pasado por sus ojos. Abrió el cuaderno que descansaba
sobre la mesa y apuntó:
Proyecto
nº 152265: CERRADO. Se descarta la existencia de vida inteligente en el planeta
llamado Tierra.
¡Córcholis! Tu marciano rebosa talento natural. Muás, hermano.
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