Al
principio, no lograba entenderlo. Lloré mucho. Encerrado. Poco a poco comprendí
por qué. No era el único. Encontré a Pedro. A María. Más tarde me decidí a vivir otros mundos, otras baldas. Ahora me muevo por toda la estantería con
total libertad. He conocido a mucha gente. Hoy hemos preparado una excursión;
iremos a la biblioteca municipal, dos calles más abajo.
La
otra tarde me dispuse a hacerlo: hablaría con él; no me atreví, estaba ocupado. Escribía. En otro momento lo haré. Ya no le guardo rencor. Al contrario.
Mira tú, ¡no sabía yo que ellos también tenían su corazoncito!.... tierno y creativo, Luis.
ResponderEliminarUn beso.
Rosy
Querido libro: tú eres el primogénito y nadie te quitará tu sitio porque siempre serás especial pero... vas a tener que acostumbrarte a compartirlo todo porque presiento que... ;)
ResponderEliminarBesotes y sonrisas :))
Si es que tienen sus sentimientos también...
ResponderEliminarBesotes!!!
Más vida que la que tenemos nosotros!!! Me gustó mucho.. Besos
ResponderEliminarHola Miguel, vengo del blog de nuestro amigo Pedro a quien quiero mucho , he venido a conocerte y si me permites me quedaré... ... no dejes de hacer esa excursión tenemos ese don maravilloso llamado vida yo también he decidido arriesgarme a vivir con mi arma favorita ,con que la gente me da identidad mi sonrisa, un saludo cariño Bea desde mi brillo del mar
ResponderEliminarQue buenos y obedientes son ellos esperando que alguien se acuerde de repasar sus páginas.
ResponderEliminarBesos blogueros.
Identidades que nos estimulan, que descubrimos como agua clara, como la luz del alba y con opacidades que, sin querer se vuelven deslumbrantes transparencias.
ResponderEliminarMe apunto a esta excursión llena de excitación y conocimiento.
Abrazos.
Y extrapolando el significado de "la reflexión" de tu libro, me hace pensar, que solo alcanzamos nuestra verdadera identidad, cuando ejercemos nuestro derecho a la libertad, a movernos a expresarnos, y con la perspectiva de nuestra voluntad y el respeto a las otras, encontramos nuestro espacio, nuestra razón de ser...
ResponderEliminarUn abrazo
Marinela
Muy profundo sentido el de tus letras, ser uno mismo y ocupar nuestro espacio, compartir con respeto a todos y TODO, empezando por nosotros mismos, si sabemos cuidarnos y comportarnos con nosotros mismos.
ResponderEliminarSer consciente y libre, vivir y dejar vivir, sin querer ser lo que no se es.
Un abrazo y un buen domingo.
Ambar
***Al principio, no lograba entenderlo. Lloré mucho. Encerrado. Poco a poco comprendí por qué. No era el único.***
ResponderEliminarAún ando encerrada, aunque voy comprendiendo que no soy la única.
Voy a meditar toda la idea y sentimiento, quiero ir de excursión y aun me falta.
Besos fuertes ♥♥♥
¿Julio? ¿Alicia? ¿Byron? ¿Mary? Lo maravilloso de la ficción, de la realidad, es que cada uno de nosotros tenemos la libertad de elegir, la libertad de ser lo que el espacio y el tiempo nos quiera regalar. Nuestros muros están para derribarlos. Probemos. Muás, hermano.
ResponderEliminarHace bien conocer otros mundos.
ResponderEliminarBonito blog.
Mis saludos.