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martes, 11 de noviembre de 2014

Crónica colmenareña: Sobresaltos de Concha Morales



Góngora a D. Antonio Chacón, que desde Colmenar Viejo le había enviado un requesón:

Décima LXI
Este de mimbres vestido,
requesón de Colmenar,
bien le podremos llamar
panal de suero cocido.
A leche y miel me ha sabido:
decidme en otro papel
lo que se confunde en él,
que sin duda alada oveja,
cuando no lanuda abeja,
leche le dieron, y miel.



A principios del siglo XVII Colmenar Viejo se escribía en verso y nada más y nada menos que de la mano de Góngora y su manuscrito Chacón. Y a principios del siglo XXI, de nuevo Colmenar juega con la poesía y nada más y nada menos que con la voz y la presencia de Koncha: Hermana, tu reloj lo ha logrado (Mi reloj pierde el compás, se vuelve loco…) se ha vuelto loco y nos ha fusionado dos épocas, porque si en el Siglo de Oro fue el requesón la excusa para un recuerdo poético de Colmenar, en este siglo XXI han sido tus Sobresaltos los protagonistas. Y yo he tenido la enorme fortuna de estar allí.

Como la luna llena,
redonda y brillante,
como esa luna llena
a la que le gusta leer cartas
en la madrugada.
Como esa luna menguante
que da vueltas y vueltas,
allá arriba,
sobre mi cabeza,
en la esquina preferida
de mi habitación.

Familiares, amigos y colmenareños llenábamos la sala de ese Espacio1000usos que ya se ha hecho un hueco en la vida cultural de Colmenar gracias al entusiasmo y las artes (nunca mejor dicho) de Blanca, Ángela y Pablo, como siempre logrando que todo saliese a la perfección y con una carga de emociones única. Y la música de Daniel, acompañándote.

 
El semáforo en rojo
despeja las calzadas de mi barrio.
 […]
Vallekas, verso libre,
recorre el empedrado de Madrid
con un canto de cigüeñas en los labios.

Tenía que hacer acto de presencia nuestro barrio… También nos diste paso para que pudiésemos cooperar con nuestra lectura en una tarde que dominasteis a la perfección el atril y tú. Hicimos lo que pudimos para no desentonar entre armonía y lírica, deseando terminar nuestra intervención para seguir disfrutando de lo que la tarde fría de otoño colmenareña nos ofrecía, un frío al que no le fue posible traspasar los muros de la sala, le fue imposible luchar contra el calor y el color que allí vivíamos.





El guardián de las sorpresas
no sale de su asombro
cuando desciende el dardo
hasta el abismo donde se cultivan
los sentimientos.

Y tu reloj, hermana, loco de nuevo, hizo que los sesenta minutos de versos Sobresaltados se convirtieran en sesenta segundos, apenas si nos dimos cuenta de que llegaba el final. Parafraseando el penúltimo sobresalto de tu libro, los versos se nos rompieron, se nos rasgaron, se deshicieron entre nuestras manos…


Los sobresaltos allanan
el camino hacia la calle
de la fantasía.
Justo en pleno corazón.

No puedo dejar de nombrar a la editorial que ha vestido tus poemas y los ha lanzado a la calle: Lastura. Una edición muy cuidada y una joven editora, Lidia, que trae una corriente de aire fresco a este nuevo mundo del libro en el que estamos inmersos.



AL ANOCHECER
una lluvia de estrellas fugaces
ha pasado por delante de mis ojos.
Sobre el chopo, alrededor del silencio,

reflejadas en mis manos
como espejos luminosos sin retorno,
las palabras se volvieron cristal,
los recuerdos brotaron al alba,
…y una lluvia de estrellas fugaces
añoró la magia de otras madrugadas.


Espero, esperamos, que nos vuelvas a sobresaltar de nuevo, porque solo se trata de vivir, de encender el sol por la mañana y la luna por la noche, de fabricar un beso cada cinco minutos y regalarlo. No es tan difícil. Gracias, hermana, porque tus sobresaltos nos enseñan el camino…

6 comentarios:

  1. qué bonito lo que hacéis, tiene mucho mérito. No paréis. Un abrazo

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    1. Gracias, amigo. En esta ocasión el mérito y la palabra es de mi hermana y de verdad que la crónica se queda corta... Espero que no tardemos mucho en encontrarnos en el camino, Manuel. ¡Un abrazo!

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  2. La sobresaltada estoy resultando yo, que no paro de recibir halagos, besos y abrazos en los últimos cuatro días... Hermano, en esta ocasión, te has superado en tus expresiones y testimonio de la fervorosa tarde colmenareña. Entre don Luises anda el juego... Lo único que alcanzo a decir es ¡¡¡¡GRACIASSSS!!!!

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    1. Halagos, besos y abrazos totalmente merecidos, hermana. A sus pies, poeta... Muases.

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  3. Qué entrada más bonita! Y qué momentos más bonitos!!!
    Besotes!!!

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    1. Pues no tenemos ganas los hermanos Morales de que una de estas cayese por Cai... Todo llegará... ¡Un besazo y gracias, Margari!

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